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22 de septiembre – Margarita Mediavilla

  • 22 de septiembre: Margarita Mediavilla (Profesora del Departamento de Ingeniería de Sistemas
    y Automática de la Universidad de Valladolid (Coordinadora del curso).

La charla de Marga comienza con una revisión de los informes sobre los límites del crecimiento y con dos ideas que resultan de estos informes. La primera, que es necesario un enfoque sistémico para abordar estos problemas, ya que todos ellos interaccionan entre si; y la segunda que es preciso conseguir un crecimiento cero.

A pesar de que las conclusiones de estos informes eran evidentes y los datos históricos están confirmando las predicciones, sorprende el poco interés que ha tenido la humanidad por abordar el problema. Se han intentado medidas parciales, pero nunca la recomendación fundamental: dejar de crecer. ¿Por qué no hemos dejado de crecer? Marga nos habla de una dinámica muy arraigada en nuestra sociedad: la necesidad del crecimiento económico, y de una causa inmediata de ello, el préstamo bancario con interés.

Uno de los actores básicos de este crecimiento es la energía. La energía es la base de la vida y no debemos olvidar una de sus leyes fundamentales: el segundo principio. Ya que, aunque la energía no se destruye, cada vez que se utiliza, se degrada, y esto nos habla de un mundo limitado. Cuando hablamos de que la tecnología ha avanzado enormemente solemos olvidar el papel que ha tenido en ello la energía. Sin el uso cada vez mayor de energía de calidad, gran parte de los avances de nuestra tecnología no son posibles.

Margarita Mediavilla

Margarita Mediavilla

Hemos pasado de economías limitadas y basadas en la tierra (que era la única forma de captar energía conocida antiguamente), a economías capitalistas y basadas en el crecimiento. Y hemos podido hacer esto porque ya no estamos limitados por la cantidad de tierra, ya que la abundante (hasta ahora) energía fósil nos permite captar mucha más energía que la tierra.

Los estudios realizados por el Grupo de Investigación en Energía y Dinámica de Sistemas de la Universidad de Valladolid muestran qué influencia van a tener los límites de los recursos energéticos. Las conclusiones hablan de que no hay tiempo para sustituir el pico del petróleo. Los sustitutos sencillos (coche eléctrico, biocombustibles) son muy insuficientes. Solamente cambios radicales en los patrones de consumo, que nos permitan ahorros muy importantes, podrían evitar la crisis económica derivada del pico del petróleo.

La electricidad no presenta problemas tan inmediatos. La sustitución de las fósiles por las renovables puede hacerse siempre que el consumo no aumente demasiado. No merece la pena un renacer nuclear, ya que requeriría un esfuerzo similar al de las energías renovables y, una vez hecho, el uranio escasearía en unas pocas décadas. La energía nuclear no genera combustibles líquidos que puedan sustituir al petróleo, y, si no somos capaces de evitar el pico de éste, es probable que la demanda de electricidad no crezca, debido a la crisis económica resultante. Hasta ciertos límites, las energías renovables nos permiten obtener energía para una sociedad austera y basada en electricidad renovable… si todo lo demás funciona

La charla termina echando un vistazo a los retos globales y a la necesidad de dejar atrás una economía basada en el crecimiento para avanzar hacia una economía y una sociedad del “suficiente”. Dos de los retos más inmediatos derivados del pico del petróleo son la agricultura y el
transporte y, entre las alternativas económicas Marga destaca algunas de las propuestas concretas del informe “Enoguh is enough” de CASSE (Centro para el avance de la economía del estado estacionario): reforma del sistema bancario, repensar la empresa y la producción, cambio de modelos de urbanismo, movilidad y comercialización, cooperación internacional, valores del “suficiente”….

Por último, llega la nota optimista con dos dinámicas que pueden ayudar a precipitar los cambios. Por una parte la oportunidad el hecho de que seamos tan dependientes del petróleo va a forzar a cambios radicales en la política y la economía, pero cuando esto ocurra todavía tendremos un
margen de unos años hasta que se alcance el pico total de todas las energías. La otra oportunidad viene de la agroecología y la soberanía alimentaria. La escasez de petróleo puede ayudar a que los grupos que trabajan en el planeta para una agricultura ecológica y la soberanía alimentaria ganen fuerza. Este tipo de agricultura es tremendamente mejor que la actual para los ecosistemas y también para las poblaciones campesinas de numerosos países.

Pero, sean cuales sean las soluciones que intentemos aportar, no debemos olvidar que el problema es global y sistémico y la solución también debe serlo: deben abordarse todos los problemas a la vez y debe provenir de todos los actores.

Una de las intervenciones del público introduce en el debate la paradoja de las nuevas tecnologías que ahorran energía y materiales, pero requieren un cambio que hace más corta la vida de los aparatos. Es un debate en el que hay que estudiar el ciclo de vida total y comparar, pero en algunas
ocasiones es un falso debate, porque, detrás de los llamamientos de la industria a usar productos de bajo consumo, en muchas ocasiones se esconde el interés de vender más.

Sin embargo hay una cuestión interesante en este debate: el cambio tecnológico nos ayuda a progresar técnicamente, las tecnologías pensadas para durar no nos estimulan a innovar, ni siquiera haciendo nuestros productos más ecológicos. Es una cuestión que queda sin respuesta. Esta sociedad del crecimiento nos ha traído un gran dinamismo ¿cómo hacer que una sociedad que no crezca sea también dinámica y creativa? Es un reto que deberemos afrontar en el futuro.


Documentación:

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